Detector de gases refrigerantes con un sensor remoto en el cuello de cisne. La concentración de refrigerante se muestra en la pantalla. Alarma de fuga gracias a una alarma sonora y visual conmutable, así como a una alarma silenciosa por vibración. Detecta los refrigerantes habituales según la norma EN 14624, incluidos el R290, el R32, el R134a y el R1234yf. Autonomía: hasta 17 horas en modo de detección con la batería completamente cargada, sin retroiluminación y a una temperatura ambiente de 20 °C. Longitud del cuello de cisne: 34,5 cm Dimensiones de la carcasa: 13 cm x 6,5 cm x 3 cm Peso del dispositivo: aprox. 270 g